06 octubre 2010

Haruki Murakami -> Bob Dylan -> Acordes Modernos.

"Leer a Murakami es perder las certezas y entrar en un mundo de figuras excéntricas y ambiguas que arrebatan el sosiego: quedan los lectores advertidos."

Cita de Javier Munguía en Revista de Letras.

Me gusta leer de vez en cuando un libro de Murakami, y esta vez ha tocado "El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas".

La novela se compone de dos historias paralelas que se alternan en cada capítulo.

La vida real, se desarrolla en el futuro con tintes de ciencia ficción, intriga y acción. El universo Murakami se da rienda suelta en un habitante de una ciudad amurallada, dónde las personas no tienen corazón, ni sombra; En esta segunda narración se busca una salida hacia el mundo real y ya, no desvelo más.

Me esperaba un final de película, y se ha quedado un poco frío. Quizás el autor quería sorprender a las expectativas creadas. ¿Que opináis?.

Tengo la sensación de que cada vez conozco más al Sr. Murakami, sobre todo su gusto musical: The Police, Duran Duran, The Beatles, etc.

Su preferido, el gran Bob Dylan, el elegido para escuchar cuando su tiempo en el mundo real se termina.

En mi universo personal, me imagino un encuentro entre Haruki y Jesús Úbeda dónde la buena música, explicada y tocada continuase hasta el fin del mundo.

1 comentario :

  1. Hola de nuevo, me encanta el enfoque que le has dado, y claro, la relación con la música en la que yo soy una novata...
    Hay mucho por hablar y debatir de Murakami, deliberada ambiguedad, repaso de los clásicos, en literatura, cine y música.
    Me llama la atención como la estructura de alguna de sus novelas obedece a los impulsos del mundo del jazz, como buen conocedor (tuvo un garito durante años), y cómo la música impregna sus páginas al utilizar, igual que en la opera melodias de presentación que anticipan y recuerdan a los personajes. Lo cierto es que hemos hablado mucho, un para bien y para mal en la red de este nipón que cautiva y deja frio a partes iguales.
    Entender algunos de los códigos de su sociedad es una constante en las discusiones, después de leer casi todas sus obras aún pienso "mucho ruido y pocas nueces"
    Tu entrada puede dialogar con esta
    nos leemos!

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