14 agosto 2012

Concierto de Bob Dylan y escapada a Bilbao.


Aprovechando que Bob Dylan el 11 de julio pasaba con su "Never Ending Tour" por Bilbao, programé además del concierto, una pequeña escapada turística.


Tanto Antonio como Jesús (mis acompañantes concertiles) escribieron las respectivas crónicas del evento,  Bob Dylan en la explanada del Guggenheim, Crónica formal del concierto y La maravillosa banda de Dylan.


Escuchar a Bob Dylan y su banda no es comparable a ningún concierto de los que he asistido. Las melodías se entrecruzan y te envuelven. El espacio se llena de notas mientras que la voz rota del viejo rockero rasga el pentágrama aéreo.

Hace unos años, en Hoyos del Espino (2008) primero vi a Bob Dylan y a continuación actuaba Amaral (que considero bastante aceptable musicalmente),  en el momento que Dylan y su banda terminaron el concierto ya no hubo más música en el ambiente. Una melodía no era suficiente cuando tus oídos no saben con la que quieren escuchar en el mismo instante. 

No reconozco ninguna canción, a excepción de "Like a Rolling Stone", ni entiendo las letras (que ya me gustaría) pero disfruto con estos conciertos como cualquier fan. 


Tanto mi amigo bilbaíno (reacio todavía a las redes sociales) y los conocidos bloggers, Maribel y Roberto propietarios de un maravilloso blog viajero, El guisante verde, ejercieron a la perfección de anfitriones.

Os recomiendo si os pilla cerca del Museo Guggenheim comer en Abaroa y que os pongan un plato con los dos tipos de Bacalao, al pil-pil y con tomate.


Bermeo, con un importante puerto donde se pasea por su gran espigón con impresionantes vistas al mar. 

En el mismo puerto hay pequeños parques para disfrute de los peques y en los soportales, las tascas donde puedes descansar tomando los famosos zuritos (vasos pequeños de cervezas) y pintxos.

Magnifico el colorido de sus edificios apelotonados y estrechos. 


Guernica nos suena por el cuadro que pintó Picasso pero no todos conocemos la historia del roble de Guernica, símbolo de las libertades tradicionales del pueblo vasco.



Las playas de Laga junto al cabo de Ogoño y la de Laida que a mi me impresionó mucho. Las vimos con la marea baja y abarca una gran extensión dejando hendiduras en la arena que asemeja un paisaje lunar.

El único problema que hay estriba en las plazas de aparcamiento, cuando hace buen tiempo los veraneantes las colapsan. Así que ya sabéis o vais muy temprano o por la tarde cuando ya emigran los bañistas.

Espero que al año que viene,  Bilbao siga teniendo una atrayente oferta musical para tener motivo para la próxima escapada, ya que me ha quedado por ver San Juan de Gaztelugatxe y pasear por el bosque de Oma pintado por Agustín Ibarrola.

1 comentario :

  1. Que buena pinta tiene la escapada turística :) Yo este año no he asistido a ningún concierto reseñable :( pero bueno queda tiempo jeje

    Me apunto el restaurante porque queremos ir en septiembre a ver a la familia que tenemos en Bilbao.

    Un beso

    ResponderEliminar