13 marzo 2017

Pinceladas del Internacional de golf en Isla Canela.


Es para sentirse orgullosa sólo con participar en este torneo. Aquí compiten las mejores senior de Europa y es bastante difícil entrar a no ser que tengas hándicap bajo, cerca del dígito.

El objetivo que llevaba estaba claro; disfrutar todo lo más posible, intentando recuperar posiciones en ámbos torneos, en los dobles jugando con mi amiga María y en los individuales, aspirando pasar el corte para meterme en la ronda final (de 90 jugadoras pasaban el corte 60).


Desde la ronda de entrenamiento, nos dimos cuenta de lo complicado que era el campo. Largo, obstáculos para las salidas, imposible llegar por las dificultades alrededor de banderas y los greens sin retener bola, duros como piedras, con pronunciadas caídas hacia los bunkers.

Sin embargo, María y yo,  hicimos un gran papel en la modalidad de Foursome ejecutando 91 golpes y muy bien compenetradas. Cómo resultado final quedamos en el puesto 14 cuando partíamos de las anteúltimas por hándicap (puesto 44).

Tuvimos el gran placer de compartir partida con una pareja muy importante, por un lado la campeona Minna Kaarnalahti que ganó en el internacional de la Manga con hc 1 y su compañera, nada menos, que la presidenta de Aesgolf de Europa, Heli Ekstrom.






En cuanto a los individuales, empezaré nombrando lo positivo. En los primeros hoyos de la vuelta del segundo día, jugué fenomenal, empecé a entender como debía de hacer los approach para dejarla cerquita y encadené varios pares seguidos, consiguiendo hacer 43 golpes.

He pegado todos los días del torneo muy bien a la bola, las maderas espectaculares y sin irme en ningún momento de swing. En mí estaba el recuerdo de otros torneos a varios días donde distorsiono el golpe y termino arrastrada por el campo.

Por primera vez empiezo a creer que puedo estar ahí, batiéndome para conseguir pasar el corte aunque en esta ocasión no lo haya logrado.

Ahora toca la autocrítica. Para empezar, tengo que seguir y seguir trabajando el bunker, los últimos hoyos al estar más cansada y un poco fuera de concentración, empiezo a fallar y me supone más de un golpe sacar la bola.

Tengo que aprender a ser más estratega y examinar dónde hay más peligro para el siguiente golpe. Debo de tener en cuenta que ante presión me quedo un poco quieta en el desgiro, con pérdida de distancia y bolas un poco a la derecha.

Y lo más importante, a olvidarme más rápidamente de los fallos, ya que eso me lleva a encadenar otro error por falta de concentración.

Aunque recuperé posiciones en el resultado de 91 y 92 golpes, partía del puesto 82, acabando en el 73 no pude pasar el corte.


Por último añadir que una de las mayores ventajas de acudir a estos torneos, es codearse con la crème de la crème del golf, los ratos que puedo me pego a ellas y trato de aprender lo que puedo.

Aquí os dejo con el swing de María de Orueta que ha quedado cuarta y la mejor de las españolas.





María Castillo estaba practicando mi bestia negra y al parecer también la suya, el bunker.



Me chiflan los ejercicios prácticos que me cuenta María para ir mejorando el swing. Así que cuando practique bunker, le dedicaré un rato a este movimiento para cambio de peso y desgiro.



Ah y se me olvidaba, hemos tenido un regalo todos los que estábamos en Isla Canela esta semana, una meteorología fabulosa para jugar al golf.

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