03 abril 2017

Aumentar distancia con el Driver. Primera entrega de mejora del mes.


Este curso escolar lo estoy enfocando en acercarme al swing fácil de Marta, que con sólo dos ideas se consigue bastante distancia, sin perder precisión. Sé que tengo que insistir e insistir hasta automatizar. Básicamente, os los recuerdo, pensamiento para el backswing y otro para el que más me cuesta dedicado al downswing (moviéndome primero con la parte inferior).

Así que no quiero meterme, al menos por ahora, en más detalles técnicos hasta que vea que las he incorporado definitivamente al juego. Cualquier cambio cuesta al menos 66 días. Si contamos los días que entrenamos a la semana (en mi caso de 2 a 3 como mucho), las cuentas te indican que debes insistir durante varios meses.

Sin embargo, cada año he intentado mejorar algún palo de la bolsa con la técnica que disponía hasta el momento, por ejemplo he empleado muchas horas en manejar bien la madera 3 hasta hacerla amigable. Ha llegado el momento de que me meta a entrenar al palo más difícil y le de un empujón al driver.
Empezaré con la ya descrita rutina con los tres puntos de chequeo, fijándome en la modelo Choi Na-Yeon.

En el tercer punto de chequeo, cuando me desgire, añadiré la sensación de que alguien me sujeta del hombro derecho.

Carlos Brown a la revista GolfDigest, explica perfectamente como se deben encontrar los hombros en el momento de pegar a la bola.

Para pegar unos drives largos, trate de lanzar la bola alta y con menos efecto. La mejor manera de hacerlo es con un swing en el que sus hombros estén inclinados hacia arriba, con su hombro delantero levantado. 

Esto le ayudará a pegar a la bola con una trayectoria ascendente y a reducir el efecto. El backspin (efecto de retroceso) es bueno pero resta distancia y provoca slices y hooks. La mayoría de los golfistas pegan hacia abajo con sus drives porque hacen un movimiento violento con la parte superior del cuerpo desde lo alto del swing. 


Eso hace que el hombro derecho se eleve en el downswing. Un mejor movimiento es dejar que el cuerpo desgire desde el suelo hacia arriba. Desplace sus piernas hacia el objetivo y sienta como si alguien estuviera sujetando su hombro derecho.
Pegará a la bola con una trayectoria ascendente y conseguirá una suelta más poderosa.


Quizás hemos empezado la casa por el tejado y tengamos que fortalecer la musculatura con unas pesas en casa antes de nada.



Y más de lo mismo hasta que baje por dentro con la buenísima explicación de José Vicente Pérez, comparando la potencia del swing con lo que hacen los futbolistas cuando chutan lejos.



Y que mejor que para terminar por ahora, que observar y absorber a la más pegadora de las féminas, Ariya Jutanugarn.

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