06 junio 2017

Campo de Real Club de Golf de La Coruña (La Zapateira).


¡Qué decir de uno de los campos más bonitos que he visto hasta el momento!. También de los más difíciles y exigentes. Por la belleza de algunos de sus hoyos, le han calificado como El Augusta Nacional. Bajo mi punto de vista, uno de los imprescindibles para los amantes del golf, independientemente de lo que suceda con el resultado del juego.

Las instalaciones son magníficas como corresponden a un gran club. Llama la atención el inmenso y repleto cuarto de palos, lo que demuestra la cantidad de socios que posee. El restaurante, en la primera planta, con vistas al final de las rondas de los jugadores.  Es divertido ver el último golpe entrando a green en el hoyo 18 con los bunkers frontales.


Pero empecemos con el primer hoyo, un par 3 como una pared vertical a la que debes de coronar de vuelo y frenar la bola. A mi se me ha hecho muy cuesta arriba todos los días que jugué. Pero el peor fue en la inauguración del torneo, cuando al querer pegar tan fuerte, me desvié y la bola termino contra el arbolito de la izquierda.

Ningún hoyo es igual y ninguno te da tregua para entrar cómodo en green. Casi todos ofrecen bunkers o están en alto para dificultar la bola rodada.

Los greens son demonios imposibles de saber las caídas y tampoco es fácil retener las bolas. Así que, hay que ir preparados para sufrir. Jugadoras que han estado en Escocia, dicen que son los más parecidos a los de allí.

Todo el desnivel del hoyo 1, se baja con el tiro hacia la calle del hoyo 5 y a partir de ahí, el campo te permite caminar sin dejarte el aliento.


Todos los golpes son importantes, pero aquí, saber sacar de bunker es casi imprescindible para no salir forrados. En los pares 3, del hoyo 7 y el 11, es bastante fácil que termines uno de ellos.  Y en el par 3 del hoyo 14, olvídate del agua y pega duro a la bola, por qué también los bunkers son unos traga bolas.


Cuando no hay bunkers, hay árboles y si no, agua. El caso es que siempre tienes que sortear algún obstáculo. Si crees que te vas librando, de repente aparece el hoyo 12, con un green en desnivel que si no botas mucho antes y frenas la bola, te vas fuera por el otro lado.

Eso si, la primera vez que cruzas el puente del "amen corner" (foto de la portada) te sientes tan importante como si estuvieses jugando en Augusta.


Por lo que podéis intuir, no he jugado nada bien el Campeonato de España, aunque pasé el corte por que cada día hacia unos cuantos golpes menos (102, 96 y 94). Pero como soy algo masoca, espero volver e intentar disminuir el resultado hasta llegar a mi propio hándicap ;)

Sin embargo, el día de entrenamiento, con mis amigas Isabel y María, me comía el mundo y me parecía todo mucho más fácil, ¿Sería por estar en un campo tan precioso y con tan grata compañía?.

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