
Me faltan las palabras para describir las sensaciones y emociones en una final de la Copa Davis. Cuando ganamos la tercera en
Barcelona, 2009, me prometí no perderme ninguna final que se jugara en España.
Cuando Argentina fuera de casa, hizo la gesta de ganar a Serbia, nos dio la oportunidad de disfrutar de los
mejores partidos de tierra de una final de Davis, con dos equipos que sobresalen en este tipo de superficie.
Las entradas las conseguí tras reservarlas el primer día que sabía que se jugaba la final en Sevilla, a través de la
Federación de Tenis de Madrid. El abono me costo 165 Euros para los 3 días (el más barato y con un descuento de 15 Euros). Quizás demasiado caro si lo comparamos con el coste del 2009 (90 euros).
Llegamos a la pista de tenis con autobuses especiales que cruzaban el río y en 10' por Isla Mágica llegaban al Estadio Olímpico.
Las entradas sin aglomeraciones distribuidas por letras. Pasamos a los pasillos de bloques de cemento con barras de bar provisionales que recuerdan a las fiestas de pueblo o de barrio. El griterío y los cánticos argentinos nos ponen los vellos de punta mientras accedemos
al gallinero.

Y por fin, vemos
el Estadio y lo primero que pienso es ¿por qué estamos tan separados de la pista?, ¿Y esos grandes huecos que no tienen público? ¿Que hacen tantos coches oficiales aparcados?. No es nada acogedor y no me gusta nada.
La gran afición de nuestros contrincantes entonando el "
Vamos, vamos, Argentina. Vamos, vamos a ganar, que esta banda Kilombera, no te deja, no te deja de animar", me da ganas de cantar y consiguen que me vaya metiendo en el ambiente.

Como resumen muy breve de los partidos,
Nadal no dio oportunidades a su amigo
Mónaco, que hizo todo lo que pudo.
Del Potro es un jugador fuera de serie, tanto en la defensa como en su potentísimo ataque, pero creo que quizás se encontraba todavía recuperándose de la lesión que le mantuvo sin jugar todo el año pasado, le faltaban horas de juego para aguantar tanto a Nadal como a
David Ferrer.
David Nalbandian, acompañado de
Eduardo Schwank, nos dieron un repaso en el dobles que anularon por completo a dos erráticos
Verdasco y
Feliciano.
Nadal levanta pasiones por hazañas como el último partido. Alrededor mío los gritos de
"Te quiero", "Mi amor" y "Eres el mejor" , dan una idea de lo que significa para los numerosos fans.
Mi último reconocimiento a todo el equipo Argentino y a su público, por su deportividad y entrega. Me atrevo a predecir que si sigue jugando a este nivel, dentro de muy poco, Del Potro llegará a número 1 de la ATP.
Ambiente de la Copa Davis 2011 en Sevilla.