26 noviembre 2010

Pasión por Renoir, el pintor del color.

Autorretrato. Pierre-Auguste Renoir. 1875Autorretrato. 1875

En El Prado hasta el día 6 de Febrero, se encuentran 31 cuadros de Pierre Auguste Renoir.

Robert Sterling Clark, reunió el conjunto de las obras y definió perfectamente, en la siguiente frase, por qué a mí me gusta tanto este pintor: "Como colorista no lo ha superado nadie".

Las obras expuestas contienen motivos variados; autorretratos, bodegones, jóvenes ingenuas y sensuales, paisajes típicos impresionistas y terminando con una pintura que evoca a las mujeres de Rubens (también en El Prado, hasta el 23 de enero).

Cebollas. Pierre-Auguste Renoir. 1881Cebollas. 1881

A mi amiga Mercedes, acompañante museril, este cuadro le parece tan real, que le recuerda las cebollas que compra su madre; tan duras y con tanto brillo, que dan ganas de pegarles un mordisco.

Muchacha dormida. Pierre-Auguste Renoir. 1880Muchacha dormida. 1880

Nos pegamos a un guía particular para escuchar que en el cuadro no encaja el sombrero de la modelo (clase alta) con las medias de lana y las zapatillas (clase baja). La sensualidad que emana la joven, se consigue con las piernas abiertas y la manga caída de la blusa, pintada con brochazos gruesos y superpuestos que hace resaltar los hombros delicados.

Desde la exposición se puede acceder con la entrada a toda la pinacoteca. Ya sabéis que es cómodo y 1 euro más barato sacar la entrada por internet. Además si llegas antes de la hora, puedes entrar.

2 comentarios :

  1. No soy un gran aficionado a la pintura, pero estoy de acuerdo en el encanto de estos cuadros que mencionas.

    Me llama la atencion sobre todo el segundo, que te hace sentir una relajacion similar a la de la muchacha del cuadro.

    Aunque tengo una pregunta, ¿no te da la sensacion de que el sillon se halla como si estuviese en el aire? Me refiero a que la pata no parece estar apoyada en el suelo.

    Gracias y hasta la proxima ;)

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  2. Desde Valencia en breve se podrá ir en AVE a Madrid y voy a aprovechar para visitar la exposición de Renoir. Vale la pena.

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