El club se encuentra en la carretera de Burgos en la salida 28.
Diseñado por Javier Arana (aquí su biografía), al igual que el del Saler, que he tenido el placer de jugarlo dos veces y donde se acaba de disputar El Open.
De acuerdo con Javier (Filazos con mi blaster), para mí, un gran diseñador, en el sentido que permite disfrutar a cualquier Hándicap, al tener un recorrido noble con calles anchas, greens protegidos pero que a los jugadores de menos pegada, con precisión puedes alcanzarlos, sin penalizarte al no entrar de vuelo.
Es curioso que sin saber que era del mismo diseñador, si tengo que elegir el mejor campo de Madrid, sin dudarlo, ahora que conozco todos los más importantes, elegiría uno de Javier Arana, El club de Campo Villa Madrid.
El libro del caddie os ayudará con las distancias y es interesante pedir la situación de las banderas.
En las calles, las barras amarillas indican los 150 metros, las rojas 100 y las azules a 50 metros de entrada en green.
En los pares 3, una regla de cortesía indica que si no estás pateando y llega la siguiente partida al tee, dejes que los jugadores ejecuten su primer golpe. Cuando han salido, tu partida continua hasta embocar las bolas. Esta medida hace que no se pierda el tiempo por demoras en los pares 3.
El reloj a la entrega de las tarjetas, te mide el ritmo de juego. Sí consumes más de 4 horas 20', la penalidad es de 2 golpes.
Josefina, Joshephine y una servidora (componentes de la partida).
El resultado del torneo stableford fue de 33 puntos. No esta nada mal para ser la primera vez que juego en el campo.
Sólo tengo que objetar a mi juego, lo incomoda que empiezo con el putt y que cuando tengo distancias entre 100 a 120 metros, me inclino por el híbrido cuando tengo que quitarme los miedos y elegir palos largos (hierro 5 o hierro 6).